domingo, 27 de junio de 2010

Alimentacion-Habitat-Reproduccion


El pulpo es un molusco marino y carnívoro, presente en aguas de climas templados y tropicales de todo el mundo. El pulpo se caracteriza por tener un cuerpo blando con un cerebro bien desarrollado y con ocho brazos, cada uno de los cuales posee dos filas de ventosas.

Como en los vertebrados, los dos ojos grandes y complejos del pulpo tienen cristalino, lo que les proporciona una visión aguda. Estos animales pueden cambiar, de forma muy rápida, el color y la textura de su piel dependiendo de su estado. Puede alcanzar el metro y medio y pesar unos 15 Kg.
El pulpo se mimetiza con el ambiente, cambiando tanto de forma como de color. Su estado de ánimo tambien influye en los cambios de color, apareciendo ondulaciones azules cuando está excitado, o volviéndose pálido cuando tiene miedo. Si está furioso dominan los colores rojizos.
Los pulpos son presas favoritas de morenas y anguilas, por lo que no carecen de enemigos naturales. Su única protección es su capacidad de mimetismo y el poder lanzar nubes de tinta para escapar de sus enemigos, cosa que hacen mediante el mecanismo de propulsión a chorro que hemos comentado, acto seguido buscan un nuevo escondrijo y se mimetizan con él.
Además de los ojos lenticulares, el pulpo dispone de un cerebro muy desarrollado, incluso inteligente. Suelen ser animales muy curiosos, observando de día el ambiente que les rodea desde la seguridad de su escondite. Suelen ser timidos con los buceadores, pues suelen ser martirizados por estos sin otro motivo que el juego. Algunos animales jovenes, sin malas experiencias todavía, pueden dejarse observar durante largo tiempo a corta distancia, mientras ellos observan asimismo a su oponente


HÁBITAT

Pasan gran parte de su vida escondiéndose, eligiendo agujeros naturales entre rocas o escombros . Hay casos de especies de pequeño tamaño, como el pulpo pigmeo del unos 2 cm de longitud, que prefiere ocultarse en el interior de una almeja vacía.
Los pulpos son animales de los fondos, por los que se desplazan con ayuda de sus tentáculos, pero en caso de peligro pueden desplazarse mediante la expulsión de un chorro de agua a través de la cavidad respiratoria, la cual es orientable en diversas direcciones. Son animales nocturnos que se ocultan durante el día en sus escondrijos. Si no tienen ningún cobijo adecuado cerca, construyen ellos mismos uno a base de piedras que hallen en el fondo, o bien cerrarán la entrada demasiado expuesta de un agujero. Los pulpos pequeños anidan también, durante el periodo de cría, en conchas vacias de moluscos bivalvos.

ALIMENTACIÓN

Cuando el pulpo emerge para alimentarse, en general de crustáceos y moluscos bivalvos, suele atraer a sus víctimas moviendo rápidamente la punta de un brazo como si fuera un gusano. También puede aproximarse deslizándose y precipitarse sobre el animal, hundiendo su pico en el interior de la envoltura o concha. A cambio, los pulpos son apresados por numerosas especies, como la anguila morena. Cuando son atacados, aspiran agua hacia la cavidad del manto y la expelen con una gran fuerza a través del embudo. Como resultado se produce su fuga propulsada a reacción, normalmente detrás de una nube de tinta, es lo que se conoce como retropropulsión.
El pulpo captura cualquier presa que pueda dominar, esencialmente crustáceos, bivalvos y peces, ocasionalmente también carroña. Es un animal inteligente que puede tender una emboscada para capturar desprevenidas a sus presas. También se les observa inspeccionado el fondo de noche y capturando implacables a sus presas dormidas. Con su poderosa boca, similar a un pico de loro, pueden triturar duros crustáceos e incluso bivalvos, los restos de los cuales a menudo "decoran" la entrada de su guarida, lo que permite localizarlos.

REPRODUCCIÓN

La puesta se efectúa a finales del invierno y en la primavera, concentrándose en grandes cantidades cerca de la costa.
Un macho interesado en aparearse se aproxima a una hembra lo suficiente para que al alargar un brazo modificado, el hectocótilo, pueda tocarla. Este brazo tiene un surco profundo entre las dos filas de ventosas y acaba en un extremo con forma de cuchara. Tras un periodo de galanteo, el macho inserta su brazo bajo el manto de la hembra y los espermatóforos se desplazan hacia abajo por el surco hasta el oviducto de la hembra. Poco después del apareamiento, la hembra comienza la puesta de los huevos en su guarida. Produce, aproximadamente, ciento cincuenta mil en dos semanas y cada uno de ellos está encerrado en una cápsula trasparente. La hembra los protege durante los cincuenta días siguientes, lanzándoles chorros de agua para airearlos y limpiarlos. Las crías de especies tales como el pulpo con puntos blancos tienen sólo unos 3 cm de longitud. Flotan hasta la superficie y se convierten en parte del plancton durante casi un mes, entonces se sumergen e inician su vida normal en el fondo. En general, los pulpos adultos permanecen en una zona determinada, pero las especies con larvas planctónicas se encuentran en todo el mundo ya que son desplazadas por las corrientes y las mareas.
Los pulpos entablan duras batallas entre machos para conseguir aparearse con una hembra. Una vez conseguido el acoplamiento, mediante la introducción del brazo de cópula en una cavidad del manto de la hembra, ésta pone del orden de 150.000 huevos en cápsulas pequeñas y transparentes con un pedúnculo corto. Estos huevos aparecen reunidos por miles en forma de racimos largos que se sujetan a la parte superior de una cavidad, donde son custodiados por la madre durante dos meses, y oxigenados con agua limpia. Sin este cuidado los huevos se pudrirían y morirían al cabo de poco tiempo. La madre no se alimenta mientras está cuidando los huevos, y suele morir después de la eclosión de los mismos por debilidad. Los pulpos jóvenes suelen vivir de 1 a 2 meses con la cabeza hacia abajo en el plancton, hasta que comienzan su vida en el fondo. Durante este tiempo es cuando son más vulnerables, por lo que se reduce su número en forma espectacular.
CLASIFICACIÓN CIENTÍFICA
Los pulpos pertenecen al orden Octopoda. El pulpo común se clasifica como Octopus vulgaris, el pulpo pigmeo del Atlántico Octopus joubini y el pulpo con puntos blancos Octopus macropus, siendo todos de la familia Octopodidae.

sábado, 26 de junio de 2010

Fotografias